Que no ha se ha dicho de Google, que es gigante, fantástico, que sus ejecutivos trabajan como quieren, que es un oasis del mundo laboral y otras tantas que bordean la fantasía. No sabemos si fueron instaladas por el buscador o son parte de nuestra propia ignorancia. Claro que Google es fantástico, y no lo digo sólo por ser la primera marca que llega a costar US100 millones o porque este éxito se ha construido en menos de quince años. Google para mí es fantástico, porque logra generar en su propio nombre lo que es, logrando llevar su ADN a cada trabajador de la compañía tanto en el tiempo que le dedica al trabajo como en su estructura organizacional.
Google, vine de la palabra Googol que como dice el artículo es el número representado por 1 seguido de 100 ceros. 1 googol = 1.0 × 10100.
Organizar y proveer cantidades de información y su visión-misión, inserta en su marca.
Por otro lado sus trabajadores son empoderados para dar ideas nuevas y esto se manifiesta en una decisión editorial o una política empresarial, el 70-20-10. 70 para la actividad propia del trabajo, 20 para proyectos extrapresupuestario y 10% para perseguir ideas basadas en los intereses y competencias personales. Esto a mi juicio es simplemente fantástico. El 10% de tu tiempo, equivalente a un trabajador en Chile es de 18 horas mensuales, dedicadas o poder desarrollar tus intereses. Lo que vemos aquí es que Google lleva a sus trabajadores el espíritu de lo que son, un motor de búsqueda permanente organizado y libre.
Por otro lado, vemos que el entorno generado en el espacio laboral de los trabajadores de Google pone el acento en que ellos tengan el menor nivel de preocupación por cosas domésticas y cotidianas, por eso los estupendos restoranes, lavanderías, peluquerías, salas de masajes, lavado de autos, tintorerías para uso ilimitado entre otros.
La reflexión que podemos hacer sobre el éxito y la estructura de Google y su funcionamiento sin duda tiene múltiples factores pero quisiera quedarme con un par que emergen de su orgánica desde el inicio de los tiempos. Larry Page y Sergey sus fundadores, se conocieron estudiando un doctorado, ambos venían de familias intelectualmente muy nutridas con un alto sentido del debate de ideas, a poco andar descubren que su emprendimiento era fantástico (1998) su proyecto original era el “Desarrollo de la anatomía de un motor de búsqueda hipertextual web a gran escala” . Entendieron que el éxito de esta idea estaba en aquellos hombres y mujeres buscadores, hambrientos, inquietos que están donde no hay nadie, que sumergen sus sentidos y sus conocimientos en terrenos inexplorados, los Da Vinci, los Marco Polo, los Shakespeare, los busca vida, aquellos que no se contentan con un salario ni con una vida laboral que sustente sus necesidades cotidianas, ellos quieren estar en el abismo de la red. Los hombres y mujeres libres de esta tierra tienen un precio distinto, se transan con monedas que no todos conocen, la de la pasión, la coherencia, la convicción, la certeza, la del sueño y la epopeya . Monedas de cambio que entrega Google, la certeza absoluta que el trabajador es parte del diseño de su empresa, no por nada el 50% de los negocios generados por el buscador nacen en este 10% de libertad de desarrollo personal siendo Gmail es uno de ellos. Como dice uno de sus axiomas: “Se puede ser serio sin un traje”
Las segunda reflexión, es que Google nos enseña con hechos que el hombre, su ser, inteligencia, su alma, es el centro de la actividad económica. La coherencia entre el nombre del buscador, el 10% libre de desarrollo laboral y la libertad de implementar nuevos negocios están completamente alineados en uno solo. Eso es una estructura orgánica completamente organizativa multi-funcional, que mantiene a través de técnicas de gestión de innovación y liderazgo estelar.
La pregunta es cómo podemos hacer o traer a nuestras empresas eso desde el diseño organizativo, ¿Qué medidas concretas se pueden tomar aplicadas a nuestras empresas y si es posible?
Somos muchos los que nos preguntamos esto después de leer este articulo, quiero intentar aportar diciendo que esto no se trata únicamente de un diseño organizativo, esto se trata de una convicción de un pensar y actuar de una determinada manera, de una coherencia organizativa. El año 2004 cuando Google sale a la bolsa también comienza a circular un lema informal que apareció en una carta, tanto que termino teniendo el nombre de “Manifiesto no seas malvado” (Don`t-Be-Evil Manifesto) como dice el artículo el quit del manifiesto es que “no se debería explotar la ignorancia de los clientes, sino que uno debería estar dispuesto a renunciar a ganancias a corto plazo si eso es lo que hace falta para proporcionar servicios sostenibles a la sociedad”. La prueba de esto, es que los tres máximos dirigentes del buscador percibían entre 150 mil y 250 mil dólares al año de sueldo, para cuando Google salió al mercado ellos exigieron rebajar sus honorarios a 1 dólar, con la convicción absoluta que su proyecto debía sustentarse en la confianza del buscador como modificador del conocimiento en el futuro teniendo el mejor acceso a la información global y no a las ganancias a corto plazo que significaban poner a Google en la bolsa; a mi juicio esto da pie para estructurar un diseño organizativo basado en la colaboración, la libertad, la eficiencia y las ganas de dejar mejor este mundo.
Preguntas y más preguntas. Mientras no asumamos la velocidad de la vida actual, que lo de hoy podría no existir mañana no podremos avanzar ni como empresa ni como hombres, y como algunos terminaríamos siendo ogros, preocupados de la parcelita de poder que queremos para esta vida.
Desprenderse, soltar, entregar, abrir, cooperar, también el VUCA trae todo esto pero sin duda el cambio es al hombre que debe adaptarse permanentemente. La vulnerabilidad es parte del éxito de la economía. Es aquí donde vuelvo majaderamente a insistir porque creo en lo mucho que el arte puede entregar a las empresas, y no me refiero sólo a la creatividad, imaginación o innovación. Me refiero a que el arte en su significado más profundo, es precario, un salto al abismo y muchas veces escaso, es valiente y humano y por sobre todo es profundamente vulnerable. Pero cuando todo eso se junta y se pone al centro el arte es sublime, es un motor que avanza y avanza, que suma fuerzas, crece y trasciende sus artistas su tiempo y sus razones.
Lo mas concreto que necesitamos hoy son ceos cultos, preparados para un mundo que es todo y nada, sensibles y generosos, conectados con la escucha de sus trabajadores, unificadores de voluntades y experiencias, hombres que tengan el oído en el tiempo y la mano en el corazón. Ceos con hambre de PROGRESO (lat. progressus. evolución desarrollo) que pongan adelante cada mañana las necesidades de los niños que nacen cada día por que al igual que ellos todo va a pasar.
Nicolas Fontaine
1 de Febrero de 2018
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