En mi caso, intentare aportar, me llama la atención los espacios comunes de la discusión, de pronto resulto que la sociedad completa tenia opiniones fundadas sobre variados temas políticos, culturales incluso administrativos. Pero más bien, el porcentaje de argumentos o posturas que interrelacionan en espacios de conversación no son tantos, en la cotidianidad me refiero, dejando un gran espacio a lo que sentimos o que nos pasa en nuestra actualidad, remplazando muchas veces el “yo pienso” por “yo siento”, o bien entregándole el mismo significado.
Los diagnósticos políticos del mes de noviembre aparecieron de lado y lado con velocidad y con ese mismo ímpetu fueron cambiando en los días. Me pareció comenzar a escuchar de manera insistente que en chile existía un problema de: liderazgo, que no hay líderes, o que no son lo suficientemente buenos. Este discurso comenzó a ser recurrente, pensé que podría escribir algo que intentara al menos un dibujo de lo que se entiende por liderazgo.
Primero entendamos que un líder existe para una sola cosa: Obtener resultados. Teniendo claridad de cual es su cometido. Existen más definiciones de liderazgo que líderes, en mi opinión. Una que me gusta mucho, es de Carlos Sandoval: “liderar es danzar en medio de las circunstancias con el fin de lograr un propósito” la danza tiene muchas manifestaciones y formas, entonces el liderazgo también.
La frase tan usada: “existen tantos liderazgos como los que quieras”, es una excusa para no identificar claramente a que nos referimos, por que cualquiera que pretenda conocer su liderazgo tendrá que realizar un viaje de introspección y muchos tienen miedo ya que pueden ver cosas que no conocen o les asusta de ellos mismos. Daniel Goleman gran estudioso del comportamiento organizacional tiene muchas cosas que decirnos al respecto, yo solo me referiré algunas.
El liderazgo es amplio y emana de la inteligencia emocional, en definitiva si bien podemos definirlo y agrupar tipos de liderazgos, no podremos hacer exacto y puro sus definiciones, ya que se expresan en un ser humano en relación a un entorno y una sociedad. Goleman después de variados estudios determino que existían “seis grandes tipos de liderazgo: Coercitivo, Autoritario, afiliativo, democrático, pionero y formativo”, y que el existo de ellos dependía de la administración que el líder utilizara para obtener los resultados esperados. Danzar, se refiere a la necesidad y facilidad que tiene un líder de pasar por cada uno de estos liderazgos y el deber de ampliar el repertorio de sus capacidades, como lo hace un bailarín a la hora de preparar un nuevo paso. El líder formativo, ese que en vez de remendar enseña también en algún minuto debe ser un líder democrático, y escuchar a todos donde después podría ser un líder autoritario, aquel que guía tomando la ultima decisión de la ruta.
El estudio de Goleman basado en muestras aleatorias en 3.871 directivos seleccionados arroja resultados muy interesantes en empresas transnacionales, uno de ellos es que los líderes con mayor inteligencia emocional daban como resultado hasta un 20 % más en sus resultados. Pero, ¿qué es la inteligencia emocional? Según Goleman es: “la capacidad de gestionarnos a nosotros mismos y nuestras relaciones fundamentales: conciencia de uno mismo, autogestión, conciencia social y habilidad social.” Entonces el liderazgo se asoma por medio de la inteligencia emocional que tenemos, esto me hace pensar la importancia de asumir socialmente que el liderazgo es de todos y que es nuestro deber usarlo y expandirlo a espacios lejanos a nuestra naturaleza; ¿por qué?, es la forma en como nos relacionamos socialmente y como determinamos agruparnos en nuestra civilización.
Este mes de noviembre fue un mes como en muchos años no había ocurrido en Chile. La sociedad salió a la calle en su legítimo derecho a manifestarse por el aumento de un pasaje del metro, pero eso solo fue el detonador de una manifestación que pedía un chile más justo, más equitativo y con oportunidades para todos. Lo que ocurrió después es algo que no vaticinábamos, y los políticos tampoco.
No es un tema de falta de liderazgo, es el liderazgo apropiado a usar en estos casos el que no se acordó. Cuantas semanas tardo la cámara en entender que debían actuar como un cuerpo único enfocado en un solo objetivo “defender nuestra democracia”, imperfecta y dura en muchos aspectos pero es “nuestra”. Daniel Goleman pone tanto acento en la inteligencia emocional, por que es de ella desde donde se plasma nuestro liderazgo. Cuantos de nosotros vimos o escuchamos a políticas y políticos desatados y enfrascados en discusiones que no avanzaban mientras en la calle, los saqueos continuaban, y comenzaban las primeras victimas de violaciones a los derechos humanos.
La motivación, es quizás el mayor atributo de un líder en su inteligencia emocional. Su capacidad de motivar no su pensamiento o su idea, si no el espacio para que ocurra el encuentro de ellas. Cuentos de nosotros este mes escuchamos pliego de petitorios o discurso de algunos políticos con frases como “no vamos a negociar” lo que es de una inconsistencia brutal, un líder político sea cual sea su posición es un negociador es parte de sus razón de ser, negociar es un deber siempre, en un mundo completamente globalizado y glocalizado negar la negociación es equivalente a pretender salir del colegio sin saber leer y escribir.
La autogestión considerada medular como atributo en la inteligencia emocional, por su capacidad de controlar o redirigir impulsos y estados de ánimo perturbadores. Estar abierto al cambio, ser fiable e integro. En mi opinión refiriéndome exclusivamente a temas de liderazgo durante el mes de noviembre de nuestros políticos, fuimos testigos de una falta de manejo emocional abismante en muchos de ellos, considerando incluso un desconocimiento de problemas globales que afectan al mundo en estas materias. La pertenencia y la vocería de las demandas sociales expresadas en la calle, las cuales algunos intentaron representar o hacerlas propias, tal vez fue la muestra más alta de la falta de empatía, y capacidad de escucha e intolerancia. La falta de preparación y definición del como enfrentar emocionalmente el discurso político dejo al descubierto un problema enquistado en muchos dirigentes, la falta de calle, como dicen ellos, me gusta más nombrarla la falta de socialización, ya que en ella vemos la carente interrelación generada por todos los medios y formas de emisores/receptores, contenidos que a su vez son generadores de nuevos o renovados contenidos y formas que interactúan generando una esfera sin fin que desde hace unos años comienza a entrar la inteligencia artificial como un elemento central en nuestra interacción. Entonces hablar de calle me parece más propio del político de antaño en su relación con la ciudadanía a través del puerta a puerta, visita a espacios públicos y foros de encuentro. Hoy el mundo nos pide recuperar eso y más, espero beneficiar con este post a alguien, ya que todos queremos grandes Líderes para estos tiempos.
Nicolás Fontaine
6 de Diciembre del 2019
Faro de la Nueva Extremadura
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